martes, 17 de noviembre de 2009

Con esta boca, en este mundo....


No te pronunciaré jamás, verbo sagrado,
aunque me tiña las encías de color azul,
aunque ponga debajo de mi lengua una pepita de oro,
aunque derrame sobre mi corazón un caldero de estrellas
y pase por mi frente la corriente secreta de los grandes ríos.
Tal vez hayas huido hacia el costado de la noche del alma,
ese al que no es posible llegar desde ninguna lámpara,
y no hay sombra que guíe mi vuelo en el umbral,
ni memoria que venga de otro cielo para encarnar en esta dura nieve
donde sólo se inscribe el roce de la rama y el quejido del viento.
Y ni un solo temblor que haga sobresaltar las mudas piedras.
Hemos hablado demasiado del silencio,
lo hemos condecorado lo mismo que a un vigía en el arco final,
como si en él yaciera el esplendor después de la caída,
el triunfo del vocablo con la lengua cortada.
¡Ah, no se trata de la canción, tampoco del sollozo!
He dicho ya lo amado y lo perdido,
trabé con cada sílaba los bienes que más temí perder.
A lo largo del corredor suena, resuena la tenaz melodía,
retumban, se propagan como el trueno
unas pocas monedas caídas de visiones o arrebatadas a la oscuridad.
Nuestro largo combate fue también un combate a muerte con la muerte, poesía.
Hemos ganado. Hemos perdido, porque ¿cómo nombrar con esa boca,
cómo nombrar en este mundo con esta sola boca en este mundo con esta sola boca?
Olga Orozco

domingo, 8 de noviembre de 2009

lunes, 26 de octubre de 2009

Indiferencia




Creer que somos invisibles, intocables
que el brazo que esgrime el puñal del dolor
no es lo suficientemente largo, ni aplastante,
ni siquiera incómodo.
Creer que siempre estaremos del otro lado
de este lado, el de los justos, el de los inocentes
merecedores de toda exoneración
aislados, inmunes a la mordida del hombre.

Creer que párpados abajo callamos nuestras culpas
que no somos dioses - pero está escrito -
tampoco humanos.
Creer que si dejamos de escuchar
las voces serán calladas
y las marchas fúnebres habrán de cesar
su lastimoso, punzante quejido.

Creer?. O no creer en nada?
Sentarnos a esperar que la vida se pronuncie
con todo el peso de lo que no hemos hecho
ni jamás haremos por aquellos,
los del otro lado.

lunes, 19 de octubre de 2009

Partida



Partir para encontrarme
partir lo construido en dos, en cien
en mil pedazos
partir también el alma que se endurece
el corazón que se va durmiendo
la pared en la que cuelgan algunos sueños.
Partir el peso del pasado
en pequeños trozos de futuro
llevarme solo el deseo y a mi misma
llevarme desnuda, recién nacida
ingenua y asustada, como en tantas otras partidas
como en la primera llegada
como si no hubiera prisa.
Dicen que partir es morir un poco
a veces quedarse, es un entierro
de todos los días.
 

viernes, 9 de octubre de 2009

A la espera de la oscuridad


“…ampáralo niña ciega de alma
ponle tus cabellos escarchados por el fuego
abrázalo pequeña estatua de terror
señálale el mundo convulsionado a tus pies
a tus pies donde mueren las golondrinas
tiritantes de pavor frente al futuro
dile que los suspiros del mar
humedecen las únicas palabras
por las que vale vivir….”
Alejandra Pizarnik

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo

Carmelo