ESTAS CAIDO
Estás caido
bajo unos eucaliptus
con las palmas de las manos abiertas
mirando para arriba.
Estás tendido en la hierba
y un poco de sombra
se acompasa con un poco de sol a medias,
entibiándote la cara;
la tarde calurosa de octubre
se pone de pie
y te descubre.
Un poco más allá
-tal vez no alcances a ver-
un tronco retorcido,
grueso sugiere un cielo
y el canto de las aves.
Ibero Gutierrez